sábado, 12 de abril de 2008

Jorge y su falcon


Esta es la historia de un gran amigo mio, JORGE que es dueño de un flamante ford falcon futura año 1970, motor 289. Ahi le va la historia:

Hace años atrás, en el termino de la década de los 80, mi hermano restauró un Mustang
65 con motor V8, en ese entonces yo era muy niño como para saber y reconocer lo que
tenia en frente mío, pero podía recordar muy perfectamente el sonido que emitía ese
auto, potencia, agresividad y ganador…. al año siguiente el auto se vendió… un error.
Con el pasar de los años ya no recordaba aquel Mustang, ni siquiera pasaba por mi
mente volverlo a ver, pero tampoco sabía que había quedado gravado en mi oído aquel
sonido imponente que se produce en la salida de los escapes…
Con los años sin detener su avance y en un tranquilo día de gloria caminando hacia un
encuentro inútil de mi vida diaria, comencé a percibir un sonido detrás del ruido
contaminante de ciudad, calles, industrias… nosotros mismos… tan rápido como la luz
llegando a tus ojos me detuve paralizado por aquel sonido, un segundo es un año y el
Mustang 65 con ese motor V8 se alojaba en mi mente después de tanto tiempo,
mientras mas atención prestaba, mas perfecto imaginaba ese Mustang que siendo un
niño se quedo en mi mente y se adueño de mi corazón…
Las palabras que me dicta mi corazón son inútiles para explicar esa agradable orquesta de pistones que encantan con tan solo cargar una simple palanca de aceleración, una melodía de potencia fue capaz de silenciar todo aquel sonido que se quisiera interponer entre su cantar y mis odios…
Con mi mente puesta en la imagen del Mustang 65 lo busqué, sin tener otro objetivo
viajé hacia el tiempo en donde nos conocimos, quería verlo, saludarlo…
Al llegar el foco sonoro de ese encantador recuerdo, no encontraba por ningún lado a mi querido Mustang V8, quería verlo ya, y no era el, encontré un auto distinto con
características especiales… las personas que lo rodeaban contestaron a mis preguntas…
Ford Falcon 70 con un motor 289… si… el mismo motor de aquel Mustang que me
hablaba con el sonido de su gran orquesta….
Desde ese día en donde la adolescencia estaba de paso me propuse este camino en unas
pobres palabras de mucho peso… “algún día tendré un Ford Falcon o un Mustang para
restaurar”…
Mis pies me llevaban por las calles que conducen a mi casa cuando una vez mas en mi
camino encontré la orquesta V8, en frente mió un Mustang 65 con un 289, estaba su
restaurador y su dueño, largas horas con palabras de halago para los compositores de
estas melodías escondidas dentro de dos bellezas, hicieron que en la actualidad pudiera encontrar el camino propuesto en el anterior tiempo…
Hoy en día, en la realidad y gracias a ese gran amigo de las horas largas y que encontré camino a casa poseo un Falcon 70 con motor 289, y el dueño de ese Mustang de esa vez también es un gran amigo y la restauración de su auto es una verdadera obra de arte…
FordMaster

1 comentario:

Ricardo dijo...

Genial! yo tengo uno del 67 y es mi tesoro. saludos lindo blog.

Loading...